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Los API alertan de una recaída en la venta de viviendas.

El impacto psicológico del ajuste fiscal frena al comprador.

Abril fue el mes en el que se vendieron menos pisos usados en Catalunya en lo que va de año, apenas 2.491, según los datos del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria que atribuye el freno de las ventas al impacto de las «externalidades económicas» que afectan a los potenciales compradores «también a nivel psicológico» y frenan la toma de decisiones. El fenómeno se inició a finales de abril, con el anuncio de los recortes por parte del Gobierno, y se ha intensificado en mayo (mes de que los colegios aún no disponen de datos de ventas).

«Las visitas de potenciales compradores a los pisos se mantienen y se inician negociaciones pero no acaban en venta», lamenta el presidente del colegio de API de Barcelona, Joan Ollé, que asegura que «las informaciones sobre la próxima reforma laboral, los recortes de sueldo a los funcionarios y los ataques internacionales a la economía española frenan a la gente». Ollé lamentó que «las previsiones agoreras sobre el futuro de la economía se autocumplen»: la cautela provoca una caída de las ventas de pisos, y su impacto negativo en el sector inmobiliario y en otros correlacionados, provocará a su vez una recaída de la economía.

Según los datos del colegio de API, en Catalunya se vendieron 2.491 pisos de segunda mano en abril, un 11% menos que en marzo (ambos meses tuvieron días festivos por la semana santa) y un 20% menos de los 3.126 que se vendieron en febrero. Los API suelen ser los primeros en detectar los cambios de tendencia del mercado inmobiliario, puesto que las estadísticas oficiales proceden de datos registrales que se comunican con meses de retraso.

La debilidad de la demanda ha tenido también un impacto en los precios, que han caído en la provincia de Barcelona un 1% en los últimos tres meses, revirtiendo la tendencia a la estabilización que empezó en otoño del 2009: desde entonces los precios se habían mantenido en la mayoría de los distritos.

Ollé mostró sin embargo su confianza en que las ventas se recuperen «cuando pasen unos meses, las medidas se concreten y los consumidores tengan claro como les impactan». A su juicio, «aunque las ventas son el 50% de lo que sería un mercado normal hemos salido de la UCI: son un 62% superiores a las que se cerraban hace un año». Igualmente, recordó que el sector ha realizado ya un gran ajuste de precios: en España, aseguró, la caída ha sido del 30% de media y en Barcelona la cifró en el 22%.

Article publicat a La Vanguardia
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Joan Ollé Bertrán,
President del Col·legi d’Agents de la Propietat Immobiliària de Barcelona

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«Antes todas las inmobiliarias estábamos en el mismo saco de desconfianza. Ahora ya no»

El Registro de Agentes Inmobiliarios de Cataluña es una iniciativa que aprobó en febrero la Generalitat de Catalunya y que pretende regular la actividad de las personas que se dedican a la intermediación de viviendas, de manera que para los profesionales del sector resulta obligatorio en esta comunidad autónoma estar inscrito en dicho registro, además de acreditar una formación relacionada y someter sus prácticas a la normativa. De lo contrario, se aplicarán elevadas multas.

¿Necesita el mercado inmobiliario una depuración de sus profesionales?

Necesitaba depurarse pero ya lo ha hecho en un porcentaje muy elevado. Desde que la actividad sufrió la caída del número de ventas a principios de 2007 y hasta mediados de 2009 las personas que ejercían la actividad sin formación ni ilusión ya han sido depuradas del sector. Ahora falta que los que queden sean verdaderos profesionales para no perjudicar a los consumidores y para recuperar la dignidad de los que quedamos. Desde el punto de vista de los consumidores antes todos entrábamos en el mismo saco de desconfianza. Ahora, aquí ya no. En Cataluña el Parlamento aprobó hace dos años una ley que define la figura del agente inmobiliario, impone formación, contempla prácticas obligatorias y otras que califica de prohibidas y respalda las sanciones.

¿Los profesionales del sector se sientes infravalorados?

Hay que diferenciar entre dos territorios distintos. En Cataluña esto ya no pasa gracias al marco normativo. Pero lamentablemente el registro todavía no se ha extendido al resto del Estado español, donde los profesionales sí pueden sentirse infravalorados.

En otras comunidades, como Baleares, los agentes inmobiliarios están pidiendo un registro semejante. ¿Cree que Cataluña abrirá el camino?

Estoy seguro de que ya lo hemos abierto. No me cabe duda de que otras comunidades como Navarra y País Vasco también lo harán y a corto plazo nos seguirán más regiones. Es de sentido común que una actividad que puede ocasionar disturbios en el mercado esté regulada de manera que cualquiera pueda ejercer la profesión, pero ésta esté regida por una normativa. No queremos gremialismos, sólo un árbitro que vele por el cumplimiento de las normas.

¿De qué manera beneficia y perjudica a los profesionales el Registro de Agentes Inmobiliarios de Cataluña?

A los profesionales que entiendan que hay que cumplir los requisitos les beneficiará en su dignidad. Los que no quieran cumplirlos porque consideren que no es necesario conocer los términos jurídicos ni tener ninguna otra formación en Cataluña se encontrarán con sanciones administrativas que van desde los 3.000 hasta los 900.000 euros. El día 9 de septiembre finaliza el plazo para inscribirse en el Registro de Agentes Inmobiliarios y en Cataluña marcará un antes y un después en la profesión.

¿Y a los particulares cómo les influirá?

Los consumidores podrán seguir saliendo al mercado con tratos de particular a particular pero también tendrán la garantía de que si quieren hacer uso de los profesionales existe un marco específico de regulación de sus derechos igual que lo hay en otros sectores como agencias de viajes, mediación financiera y un largo etcétera de actividades tan importantes como ésta.

Entrevista publicada a Fotocasa
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Joan Ollé Bertrán,
President del Col·legi d’Agents de la Propietat Immobiliària de Barcelona

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«Denunciarem a tothom que tracti de vendre un pis de forma submergida»

Amb motiu de la creació del registre d’agents immobiliaris a Catalunya, idealista news ha entrevistat a Joan Ollé, president dels Agents de la Propietat Immobiliària (API) de Barcelona. El professional es troba encantat amb la mesura, ja que «dignificarà la nostra activitat, permetrà que qui treballi en una immobiliària pugui anar amb el cap alt i protegirà al consumidor». A més, alerta als quals no s’apuntin que «serem nosaltres mateixos els quals identificarem i denunciarem als submergits»

La Generalitat de Catalunya ha donat de termini fins al 9 de setembre perquè tots els quals es dediquin a la intermediació immobiliària s’apuntin en el registre obligatori d’agents immobiliaris, per al que haurien de complir amb diversos requisits, com una garantia de 60.000 euros, un segur de responsabilitat civil, formació acadèmica i establiment obert al públic.

Ollé considera que ha estat necessari prendre aquesta mesura perquè «no existeix com professió acadèmica ni havia una regulació específica que protegís als consumidors». No havia tot just barreres d’entrada i qualsevol persona podia participar en la intermediació de compra i venda d’habitatges al ser un camp absolutament desregulat. Així, amb el boom immobiliari va haver milers de persones que es van obrir una immobiliària i es van dedicar a vendre pisos sense cap control, una cosa que ha fet molt mal a la imatge del sector i que ara els professionals que queden tracten de recompondre. «Era important una regulació vist el vist en els últims anys», resumeix Ollé.

En la seva opinió, la mesura no tanca les portes a ningú a ser agent immobiliari, però haurà d’acollir-se a una normativa protectora. «Haurà de figurar en algun lloc públic qui és, on està, tenir un segur de responsabilitat civil, caució contra incidents…, a més de saber del negoci o el sector».»No exigim una titulació, però sí que qui participi en la venda d’habitatges, tingui una formació», indica. «També i pel bé de consumidors i professionals, han d’existir unes normes obligatòries i altres prohibides. Entre les primeres per exemple podem col·locar que ningú vengui un pis sense tenir-lo per escrit per part del venedor i entre les segones trobaríem que no es pot cobrar una comissió a ambdues parts tret que figuri de forma nítida», sentència Ollé coneixedor dels problemes i crítiques que ha sofert el sector en els últims anys.

«Qui es dediqui a això ha de poder anar amb el cap alt ajudant i protegint al consumidor», explica Ollé qui considera necessari que tot això fora plasmat en una llei i no en cap codi. «Sense una llei seria paper mullat, perquè no hauria sancions i ara hi haurà multes d’entre 9.000 i 900.000 euros.

Els Apis s’apuntaran i faran de detectius

Dintre de totes les persones o agències que es dediquen a vendre pisos, estan els col·legiats, que s’agrupen sota col·legis oficials d’Agents de la Propietat Immobiliària (API). Per tant, quan es parla d’ Api, ens referim a dites col·legiats, que sempre han mantingut una petita batalla contra els que han desenvolupat l’activitat pel seu compte.

Ollé assenyala que tots els seus col·legiats de Catalunya van a inscriure’s en el registre com col·lectiu. Respecte als individuals apunta que estan apuntant-se amb «comptagotes i encara no hi ha cap donat d’alta perquè s’està analitzant tota la documentació que estan presentat». «Després del registre, tots ens mirarem entre iguals sigui o no col·legiat», sentència Ollé com volent enterrar el destral de guerra no sense abans advertir que perseguiran als «submergits».

Finalment, apunta que «és probable que amb la mesura algu tanqui, encara que si ha sobreviscut a tota la crisi en la qual han caigut el 70% de les agències no haurien de ser moltes les baixes perquè ja només se li demana un últim esforç».

Crítica al govern

Els problemes dels Agents de la Propietat de Catalunya són els mateixos que té qualsevol agència de qualsevol punt d’Espanya, no obstant això, ha estat Catalunya la primera que ha donat un pas al capdavant. «Esperem que altres comunitats vagin adoptant i copiant perquè finalment sigui una mica de tot el territori nacional», explica Ollé.

El president dels Agents de la Propietat Immobiliària (API) de Barcelona lamenta que no ha estat possible crear aquesta mesura a nivell nacional. «Malgrat que el PSOE ho duu en el seu programa i que el Ministeri d’Habitatge ens ha mostrat el seu suport, el Ministeri d’Economia no ho veu amb bons ulls, una mica que ha obligat a fer-lo comunitat autònoma per comunitat autònoma». «El que plantegem des de Catalunya, està maleït a Madrid», lamenta Ollé, qui afronta amb optimisme la nova etapa que s’endevina per al seu sector a la volta de l’estiu.

Artícle publicat a Idealista
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Joan Ollé Bertrán,
President del Col·legi d’Agents de la Propietat Immobiliària de Barcelona