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Bajan ligeramente los precios de los pisos de alquiler anunciados en Barcelona

Los informes de algunos de los principales portales inmobiliarios registran descensos en la mayoría de distritos

Durante el primer trimestre algunos de los portales inmobiliarios más potentes apuntaron una cierta tendencia a la estabilidad en los precios de las viviendas de alquiler ofertadas en Barcelona. Ahora, los últimos informes de idealista.com y fotocasa.es defienden que el mercado parece haber tocado techo tras un 2016 de locura en las rentas, al registrar una ligera disminución de los precios ofertados en las webs. En concreto, el primer operador señala que en el segundo trimestre del año los anuncios tienen precios un 1,4% más bajo que entre enero y marzo, y destaca que los precios han descendido en seis distritos. En el caso de fotocasa.es, son siete los distritos donde las rentas se suavizan. Las cifras contrastan con las recientes estadísticas oficiales del INCASOL que sitúan el promedio de los contratos de alquiler en 845 euros en Barcelona, por encima ya del 2008.

Fuentes de idealista.com mantienen que aunque Barcelona sigue siendo el municipio más caro de España para alquilar una vivienda, a 17,8 euros el metro cuadrado de promedio, la subida sin tregua de los últimos tiempos parece haberse frenado. Los precios crecen ligeramente en el resto de Catalunya, pero en tres meses bajan incluso un 7,4% en el caso de Sant Andreu. También caen, según el portal con más anuncios de alquiler de Estado, en Les Corts (4.6%), en Sant Martí (3,4%), Ciutat Vella, Sarrià-Sant Gervasi y el Eixample. Solo seguirían al alza, según este informe, Horta-Guinardó (crece un 6,5%), Sants-Montjuïc, Nou Barris y Gràcia.

DESIGUALDAD POR ZONAS

De los miles de anuncios publicados en fotocasa.es se desprenden caídas de las rentas en todos los distritos, de hasta un 6% en algunos puntos, excepto en Nou Barris, Horta-Guinardó y la zona alta. Según esta plataforma, Sarrià-Sant Gervasi es el distrito con precios más altos del momento, aunque los datos de idealista.com sitúan a Ciutat Vella a la cabeza, ya que cuenta con muchos pisos pequeños donde la repercusión por metro cuadrado es mayor.

Los registros de contratos del INCASOL entre enero y marzo aún muestran subidas importantes

Según Fernando Encinar, jefe de estudios de este portal, lo sucedido en Barcelona se da también en Madrid y se atribuye en las dos capitales a que los propietarios “empiezan a asumir que las subidas tienen límite y que si han de cerrar operaciones tienen que ajustar el precio a la baja para encontrar inquilino”. El experto defiende que no hay una burbuja del alquiler y que el mercado se autorregula.

Cabe destacar que sus estudios se realizan con los preciosanunciados por propietarios y agencias, aunque no sean las rentas que al final se firman. No obstante, sus comparativas siempre son sobre esta oferta ‘online’, que es la que consultan la mayoría de inquilinos que buscan de vivienda en alquiler.

En cambio, los contratos formalizados en Barcelona, cuyos datos registra el INCASOL a través de las fianzas, muestran cifras siempre más moderadas. Si los portales hablaban de aumentos del 17-18% el año pasado en la ciudad, el Govern los cifró entonces en la mitad. Sin embargo, las cifras del primer trimestre en este registro oficial publicadas la semana pasada sitúan ya el contrato medio de alquiler en Barcelona en 845 euros al mes, por encima de los 801 con que se cerró el 2016 e incluso del récord de hace nueve años, de 813.

Fuente: El Periódico 

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Burbuja de inmobiliarias en Barcelona

La gran demanda para alquiler y compra provoca el registro de más de mil nuevos operadores en apenas dos años
El auge de operaciones y la escasa oferta hace que muchos nuevos mediadores apenas tengan cartera de pisos

Donde hace unos meses hubo una mercería, una frutería, una tienda de ropa de bebé… incluso un mugriento local cerrado a cal y canto tras la crisis, de pronto ha florecido una agencia inmobiliaria. Brotan día sí y día también porque pocos negocios a pie de calle precisan tan poco espacio y logística. Brotan sin pausa ni tregua porque cada día hay más movimiento de alquiler y venta en Barcelona. Si a finales del 2010 la capital catalana contaba con 1.624 agentes registrados, en el 2016 la cifra llegó a 3.887, tras sumar más de mil desde el 2014. Algunos de ellos son titulares de más de una oficina, de modo que los negocios pueden ser muchos más.

Una de las caras más visibles del pinchazo de la burbuja inmobiliaria fue la extinción de los negocios mediadores de la compraventa que vendieron pisos a destajo durante unos pocos años. Tanto fue el movimiento que en el 2010 la Agència de l’Habitatge de Catalunya creó el Registre d’Agents Inmobiliaris, obligatorio para que un agente pueda abrir un establecimiento cara al público pues “favorece la transparencia y garantiza la seguridad de los usuarios”. La lista se ha disparado en los últimos tiempos, desde que el mercado inmobiliario empezó a remontar el vuelo. Cabe destacar que normalmente cada agencia solo tiene registrado a un agente (por los requisitos económicos, garantía y seguros que debe asumir el profesional) y que es habitual que una persona registrada esté al frente de varias agencias de una misma marca, en distintas zonas.

AGENTES INMOBILIARIOS EN BCN

El presidente del colectivo de agentes de la propiedad (API), Joan Ollé, estima que durante la crisis cerraron dos de cada tres agencias. De esos operadores, muchos están volviendo al negocio. No obstante, más allá de los casi 3.900 registrados en la capital catalana –tras crecer el 139% en seis años-, figuran otros mediadores de vivienda que no hacen esta actividad de forma habitual y por tanto no constan como API, así como algún operador no registrado, cuyas “técnicas comerciales muy agresivas” o malas prácticas enturbian la imagen del sector, lamenta Ollé. Solo los inscritos ofrecen las garantías exigidas por la Administración catalana.

FENÓMENO ÚNICO

El fenómeno inmobiliario no tiene parangón en el resto de Catalunya, donde el registro suma casi 5.800 inscritos. De hecho, de las 700 altas del 2016, unas 550 pertenecían a Barcelona. Y es que la capital lidera en solitario (por encima de Madrid) la escalada de precios, primero de los alquileres, y luego de la venta. Si el Incasol (con las fianzas de contratos firmados) sitúo a final del año pasado en 826 euros el precio medio del alquiler en Barcelona (batiendo su propio récord), portales como Idealista contabilizan un incremento anual del 16,5% y empresas como Tecnocasa lo cifran sobre el 15%, apunta su director de Análisis, Lázaro Cubero.
La locura de los alquileres en Barcelona está alimentada por la finalización de los nuevos contratos de tres años estrenados en junio del 2013, el tirón internacional que atrae a residentes extranjeros, la mayor cultura del alquiler frente a la compra y el hecho de que los bancos den un máximo del 80% para las hipotecas, lo que conduce a muchos vecinos a optar por el arrendamiento. Sin embargo, la oferta no da abasto y los precios escalan sin tregua, con poco más del 20% de la oferta anunciada a menos de 1.000 euros al mes.

Muchos propietarios aguardan una mayor e inminente subida para vender, lo que reduce la oferta actual, que se encarece.

En ese escenario de burbuja de alquileres también se engordan los precios de venta a pasos agigantados. Idealista habla de subidas en sus anuncios del 14,4% en el 2016. Desde Tecnocasa prevén un 10% más para este año y Don Piso lo reduce a un 5-6%. Los bajos intereses de las hipotecas, el aumento de las concedidas, la decisión de comprar ante lo caro que resulta alquilar, el auge de los inversores (compran para arrendar) y la expectativa de que los precios suban con rapidez alimentan la sed compradora, mientras que muchos propietarios “están a la espera de vender y ganar más”, mantiene Emiliano Bermúdez, subdirector general de Don Piso. Una estrategia que conlleva cierto riesgo, por muchos factores externos.
Ese desajuste de oferta y demanda hace que lo poco que hay en venta y esté a un precio adecuado vuele, de modo que muchas de las inmobiliarias de barrio que afloran apenas tienen oferta disponible.

Fuente: El Periódico 

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2016, el año del boom del alquiler con Barcelona a la cabeza.

El alquiler, como alternativa habitacional, es una opción cada vez más extendida en España. A pesar de que estamos en un país donde la propiedad sigue siendo la opción mayoritaria, lo cierto es que las nuevas generaciones están desterrando la idea de que arrendar una vivienda es una forma de tirar el dinero.
Con unos jóvenes que prefieren invertir en viajar, formarse y mudarse a nuevas ciudades a lo largo de su vida que cargar con una hipoteca, el alquiler resulta cada vez más interesante para quienes buscan emanciparse. Tanto es así que, según el Banco de España, las viviendas en arrendamiento están en máximos de tres décadas.
Los últimos datos de Eurostat apuntan a que 21 de cada 100 casas son de alquiler, una proporción superior a los que existen en 12 países de la Unión Europea, entre ellos Rumanía, Croacia o Noruega. Además, expertos y firmas de análisis creen que el arrendamiento irá ganando peso en el mercado y que se podría estabilizar en torno al 30%.
Parece claro que la demanda en el mercado del alquiler tiene muchas papeletas para seguir subiendo y lo cierto es que los precios están repuntando en buena parte del territorio. De hecho, a lo largo de 2016 hemos vivido un progresivo incremento de los precios del alquiler. Según el informe de precios de idealista referente al tercer trimestre del año, el precio medio del m2 se sitúa en 7,6 euros en el conjunto de España, una cifra que arroja un incremento del 10,7% en términos interanuales.
Los alquileres baratos siguen siendo complicados de encontrar. Aquellos que sean inferiores a los 300 euros mensuales apenas superan un 2,1% del total mercado, mientras que los que se mueven entre 300 y 500 euros al mes suponen una cuarta parte. La mayoría de arrendamientos que se ofertan, un 44,5%, se encuentran entre los 500 y los 1.000 euros al mes. Las que se encuentran en la horquilla entre los 1.000 y los 1.500 euros mensuales no pasa desapercibido: cubre un 13,3% del mercado. Por último, el tramo de los pisos más caros, los que superan los 1.500 euros al mes, son un 15,2% de la oferta, casi nada.
Las subidas más pronunciadas se dan en las grandes ciudades, donde los precios se encuentran en plena escalada alcista. En Madrid, por ejemplo, el m2 ronda los 13,8 euros, frente a los 11,7 euros registrados un año antes, mientras que en Barcelona incluso ha alcanzado máximos históricos: el m2 ronda los 17,4 euros, frente a los 14,6 euros de hace apenas 12 meses. 
Estos incrementos de precios coinciden en el tiempo con un creciente apetito por las viviendas de alquiler. Como prueba, este botón: un 15% de los pisos de las dos principales ciudades españolas se ocupa en menos de 48 horas, mientras que en el plazo de un mes ‘desaparecen’ del mercado la mitad de las casas disponibles en la Ciudad Condal y un 37% en la capital.
Ahora bien, al igual que sucede en el conjunto del sector inmobiliario, el arrendamiento no está evolucionando de manera uniforme en todas las partes de España. Mientras la oferta se encarece en los principales mercados (Madrid, Barcelona, San Sebastián, Valencia…), sigue abaratándose en el resto del país. En verano, el último dato disponible, un total de 26 provincias registraron variaciones negativas en el precio de sus rentas, con Palencia (-7,5%), Murcia (-5,9%), Girona (-4,8%) y La Rioja (-4%) a la cabeza de los descensos.
El año del boom del alquiler con Barcelona a la cabeza.
Más alquileres sociales
Las grandes ciudades han activado este año una inversión en alquiler social como respuesta a la situación precaria que viven muchas familias que no pueden acceder de forma digna a la vivienda. El parque de viviendas público en España es muy limitado y se encuentra a la cola de los índices que goza el promedio de la Unión Europea.
Es por eso que las Administraciones Públicas (desde autonomías hasta grandes ayuntamientos) están anunciando diferentes planes para aumentar el parque de viviendas sociales. Cataluña, por ejemplo, ha anunciado que comprará más de un millar de inmuebles a los bancos, mientras que Madrid también adquirirá inmuebles e incluso construirá obra nueva para este fin.
Al margen del sector público también se están produciendo iniciativas por parte del sector financiero. Sareb, por ejemplo, ha cedido cientos de inmuebles a las comunidades autónomas. También, ha puesto en marcha una campaña con su oferta inmobiliaria en alquiler, mayoritariamente de obra nueva, con unas sugerentes condiciones como dos meses de carencia en el pago del alquiler.
Por otra parte, también dentro del mundo financiero, las entidades bancarias se han visto obligadas a poner al servicio público cuyas propiedades llevaran más de dos años en desuso. Desde Barcelona, por ejemplo, han hecho una campaña imponiendo multas a los grandes tenedores y/o abriendo expedientes sancionadores con el objetivo de mobilizar esas viviendas vacías. También, parte de su parque de viviendas se han destinado a engordar la lista de alquiler público de la Generalitat en su plan de alcanzar las cifras de otros países europeos.
Las actuaciones por parte de la Generalitat de Cataluña, por ejemplo, ha sido implantar la reciente ley exprés del derecho a la vivienda con la que responder a la problemática habitacional que muchas familias viven y garantizar su inclusión residencial. Con esta ley se pretende trabajar en la ayuda a desahuciados y, también, empezar a pincelar lo que será una futura ley de regulación del alquiler que, desde la cámara catalana, tildaron de “abusivo”. Esa ley, según informó el Parlament catalán, se anunciará con más detalle el próximo mes de enero y esperan aprobarla en un margen de nueve meses. La intención de las administraciones públicas es intervenir en el mercado de alquiler de la vivienda equilibrando lo privado con lo público.
Fuente: idealista.com
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La venta de viviendas sube un 13,2% en septiembre

Catalunya es uno de los mercados que más se beneficia de la inercia favorable del sector residencial. Es la comunidad autónoma en la que más aumentan las operaciones de compraventa, con un 25,8% interanual en septiembre, después de Madrid, que ha registrado incrementos del 29,3%, según los datos de compraventa de vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE). En septiembre, en Catalunya, se registraron 5.991 operaciones de compraventa de viviendas, de las que 5.280 eran viviendas usadas, mientras que de las nuevas fueron 711. Se trata de la dinámica que muestra el sector residencial desde la salida de la crisis y que resulta más acusada en las zonas donde presiona la demanda por encima de la oferta. La escasez de suelo en las grandes ciudades (Barcelona ocupa la mayor parte de las transacciones en Catalunya) determina que la oferta nueva sea limitada con lo que la mayor parte de las operaciones se producen son de segunda mano.
En España, la compraventa de viviendas aumentó un 13,2%en septiembre en relación al mismo mes del 2015, hasta sumar 34.931 operaciones. Este incremento, con el que se encadenan ocho meses consecutivos de alzas interanuales, es inferior al experimentado en agosto, cuando estas operaciones se dispararon un 20,3% interanual, después de que los registradores volvieran a inscribir compraventas tras el parón registrado en julio para incorporar a las hipotecas el contenido de sentencia del Tribunal Supremo sobre intereses de demora en los contratos.
El jefe de estudios de Idealista.com, Fernando Encinar, ha asegurado que estos datos “permiten adelantar una cifra anual de más de 400.000 viviendas vendidas en el 2016” para el conjunto de España. Y ha subrayado que las cifras están sostenidas principalmente por los “buenos” datos de venta en Barcelona, Madrid, Málaga, Valencia y Alicante, lo que “avala la idea de un mercado inmobiliario que se mueve a dos velocidades”.
Como viene siendo habitual, el mercado de segunda mano ha sido el responsable del avance de la compraventa de viviendas en septiembre. En concreto, las transacciones sobre viviendas usadas se incrementaron un 16,5% respecto a septiembre del 2015, hasta totalizar 28.874 operaciones, mientras que la compraventa de viviendas nuevas retrocedió un 0,6% en tasa interanual, hasta 6.057 transacciones.

Proceso de normalización

 

Para Beatriz Toribio, responsable de Estudios de fotocasa, los datos son el reflejo del “proceso de normalización que está viviendo nuestro mercado inmobiliario después de ocho años de crisis en los que no se compraba ni vendía nada” Toribio ha insistido en que “los aumentos de dos dígitos que recogen las diferentes estadísticas relacionadas con la vivienda son propias de un mercado que ha estado paralizado durante años y que ahora vuelve a retomar la actividad”. Pero esto no debe restar importancia al hecho de que “el mercado de la vivienda está afianzando su crecimiento pese a que las circunstancias no han sido las idóneas” en referencia a la parálisis política.