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VIVIR DE ALQUILER: UNA OPCIÓN SANA, ESTABLE Y SEGURA

Los problemas actuales del mercado hipotecario en EE UU tienen su origen en una doble causa. Por un lado, en la apuesta por un monocultivo financiero basado en la concesión de crédito hipotecario. Esta actividad no siempre ha cumplido con las reglas de solvencia y supervisión adecuadas, y su impulso se ha fraguado en el fuerte impulso de la formación de hogares y al albur del crecimiento económico.
Por otro lado, la búsqueda de opciones rentables de inversión, en una época de tipos de interés anormalmente bajos, despertó, una vez más, las viejas teorías de ingeniería financiera descritas con maestría en la obra de Galbraith Historia de la Euforia Financiera. Esta mezcla de laxitud en la concesión de algunos créditos, el monocultivo financiero hipotecario y la emisión de títulos sobre activos muy dudosos ha desatado una psicosis en los mercados financieros internacionales, que debería hacer reflexionar a todos los agentes involucrados.
En lo único que se asemeja la situación norteamericana a la española es en la gran expansión de la actividad hipotecaria, lo que ha llevado aparejado un incremento sustancial de los precios de los inmuebles, ya en fase de corrección suave. Esto ha provocado un endurecimiento de las condiciones de acceso a una vivienda en compra que adquiere tintes serios a partir del año 1998, sin que, curiosamente, se haya producido un abaratamiento, y por tanto un incremento de la demanda del bien alternativo que es la vivienda en alquiler. Esta aparente paradoja se produce porque un aumento de los precios de la vivienda retroalimenta su propia demanda, lo que desincentiva el acceso a una vivienda en alquiler. Esto perjudica a los segmentos más frágiles de la sociedad, y por ende eleva el riesgo para muchas entidades financieras, pero también para algunas familias y hogares.
La mejor forma de facilitar el acceso a una vivienda a los colectivos más frágiles, reduciendo la exposición al riesgo hipotecario y, por tanto, facilitando una menor volatilidad en los mercados financieros, sería el desarrollo de un mercado de alquiler amplio, líquido, profesional y con una parte pública relevante, como tienen Alemania, Holanda o Francia. Esto se consigue involucrando a todos los agentes, empezando por las autoridades públicas (ayuntamientos, comunidades autónomas y el propio Estado central), y pasando por las empresas privadas y los propios demandantes.

Article publicat a “CINCO DÍAS” el 24 d´Agost del 2007.

Joan Ollé Bertrán
Presidente del Coapi de Barcelona

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-24-08-2007/abc/Economia/las-tasaciones-caen-un-19-en-españa-y-confirman-la-desaceleracion-inmobiliaria_164496762963.html

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